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Las aves de Cuba.
Sol, playa, cultura, tradiciones e historia se combinan con la oferta cada vez mas demandada del entorno, favorecida por la existencia de numerosas reservas naturales, ecológicas, de la biosfera, áreas protegidas y parques nacionales.
De un extremo a otro, en Cuba hallaremos zonas de exuberante belleza paisajística y grandes valores ecoturísticos. En la actualidad, ademas de Reservas de las Biosferas, Paisajes Naturales, Parques Nacionales, Reservas Ecológicas, Patrimonios Mundiales, etc. existen más de 300 áreas protegidas que ocupan el 22 por ciento del territorio nacional. Algunos de estos sitios están considerados entre los destinos preferidos para el turismo de naturaleza.
En todo el archipiélago están registradas hasta el momento 6 300 especies de flora, más de la mitad endémicas, y 13 mil de fauna, con un endemismo tal que en ciertos casos lleva al asombro: 40% en mamíferos, 90% en anfibios y 96% en caracoles terrestres, lo que hace a los especialistas considerar a esta tierra como un paraíso de la malacología.
Al más exigente de los aficionados, al más conocedor de los expertos le gustará el campo cubano si va a ocupar su tiempo en observación de aves. Encontrará aquí temperaturas estables, comodidad para viajar, guías eficientes y respetuosos, calor humano y todo tipo de facilidades. Con múltiples sitios habilitados para la observación de aves, una fauna variada, rica en especies, flora policroma donde no viven animales peligrosos para el hombre. Recibe también Cuba una amplia diversidad de especies migratorias que el visitante podrá observar aquí.
En su medio natural, libres y bellas, las aves cubanas pueden ser un regalo para su paciencia de observador y un regocijo para sus ojos.
Si nos atenemos al Catálogo de las Aves de Cuba, en nuestro país hay 350 especies, 285 de ellas se encuentran regularmente en su territorio, 143 crían en él, 114 residen aquí en invierno, mientras que 50 son transeúntes, lo que significa que no dispone de una abundante avifauna.
De nuestros cielos han desaparecido para siempre aves de extraordinaria belleza como el Guacamayo (Ara cubensis), que todavía en1850 era común en la Ciénaga de Zapata, y más recientemente, aunque todavía persisten algunas dudas, se dio oficialmente extinguido el Carpintero Real (Campephilus principales), que hizo sus últimos vuelos sobre los bosques de la región montañosa Sagua-Baracoa en la segunda mitad de la década del 80. Especialmente por ser una isla, Cuba no ha escapado de la oleada mundial de extinciones que recorre el mundo entero desde que el hombre decidió utilizar otras especies para su beneficio, afirma un artículo del profesor Vicente Berovides, de la Facultad de Biología de la Universidad de La Habana, publicado en la Revista Flora y Fauna.
Sin embargo hay algunas aves cubanas de tal originalidad que trascienden la geografía de la Isla, como el zunzuncito, el colibrí más pequeño del mundo, y otras poco conocidas pero no menos interesantes como el fascinante Tocororo, ave nacional.
El Tocororo (Priotelus temnurus) de la familia Trogonidae, emparentado con el quetzal de Guatemala, pero exclusivo de Cuba, es también conocido entre la población cubana como Tocoloro, y en regiones orientales del país se le llama con su nombre aborigen Guatani.
En el Caribe sólo viven dos especies de Trogones, el de Cuba y el de la isla Haití-Dominicana. De mediano tamaño, se alimenta de insectos que caza al vuelo, anida entre los meses de abril y junio en los huecos que abren los pájaros carpinteros en los árboles u otras cavidades y tanto el macho como la hembra cuidan de los huevos hasta su eclosión.
Los especialistas reportan la dificultad de criarlo en cautiverio entre otras cosas debido a la fácil caída de su plumaje, así como a su característica de ingerir alimentos mientras vuela.
Porque no puede vivir encerrado y es una bella ave cuyos colores coinciden con los de la enseña patria, es un símbolo para los cubanos. Muy unido además a la cultura nacional, en torno a este animal giran leyendas populares y mitos religiosos. Mientras la religión afrocubana usa su cabeza en ritos, para algunos creyentes es un animal de Dios por tener una "cruz" invertida en la cola, esto lo pude comprobar en una zona montañosa donde es muy abundante.
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